Izquierda Unida De Mieres

Tribuna de información de IU Mieres

INTERVENCIÓN DEL DIRECTOR DE LA AGENCIA ASTURIANA DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO EN EL VII FORO SOLIDARIO DE AVILÉS 27 septiembre 2010

Alcaldesa, concejales de la Corporación, asociaciones y miembros de colectivos solidarios, señoras y señores, buenas tardes. Permítanme en primer lugar trasladarles un saludo en nombre de la Consejera de Bienestar Social, Vivienda y Cooperación del Gobierno del Principado de Asturias, Noemí Martín González, a quien también le hubiera gustado estar presente en este acto, pero otros compromisos adquiridos anteriormente le han imposibilitado su asistencia.

Inauguramos hoy, como ustedes saben, este VII Foro Solidario de Avilés. Y lo hacemos en un contexto de vital importancia, yo diría que trascendental, para la cooperación y la solidaridad internacional; y, como no, para la ayuda al desarrollo de aquellos que se encuentran en una situación de desfavorecimiento y desigualdad total dentro de una sociedad y un sistema que cada vez más se olvida de ellos y, sin embargo, más se preocupa por quienes más tienen y más nadan en la abundancia.

Durante estos días de atrás, como bien es conocido, se ha celebrado una nueva Cumbre Mundial en Nueva York, en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas, para evaluar los resultados conseguidos a lo largo de estos 10 años por parte de los países industrializados o llamados del “Primer Mundo” en su compromiso por alcanzar 8 propósitos políticos conocidos como Objetivos del Milenio.

Erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de la mujer; reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años; mejorar la salud materna; combatir el VIH, la malaria y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y, por último, fomentar una alianza mundial para el desarrollo forman parte de la agenda de la comunidad internacional más desarrollada para ayudar a quien más lo necesita a paliar las penurias y las calamidades en las que están sumergidos.

 

Algunas conclusiones se pueden extraer ya de ese último Foro Mundial a menos de 24 horas de proceder a su clausura, porque las palabras y los compromisos se sustentan sobre hechos y acciones concretas. De nada sirve enredarse en cantos al sol y fuegos de artificio sino existe una verdadera intención por darle una solución a los problemas existentes.

Aunque en algunos países sí se han producido avances sustanciosos, lo que ha quedado claramente en entredicho han sido los escasos resultados alcanzados en esta década. Por primera vez en la historia, el número de personas que viven bajo el execrable drama del hambre alcanzan los 1.020 millones, 150 más que en 2006, lo que representa una tasa del 13,5 % de la población mundial (sólo medio punto inferior a hace 10 años). A su vez, en estos momentos, son 2.000 millones los que sufren carencias de micronutrientes, 129 millones de niñ@s tienen un peso inferior al normal y 195 millones, de menos de 5 años, tienen un crecimiento atrasado.

Pero también, 850 millones de rostros humanos (215 más que en 2008) sobreviven con sus familias con menos de 1,25 dólares al día; alrededor de 126 millones de niñ@s todavía tienen trabajos peligrosos y más de 72 millones siguen sin estar escolarizados. El número de muertes entre menores de esa edad continúa siendo de 8,8 millones y por cada 2 personas que empiezan un tratamiento antirretroviral hay 5 nuevas infecciones por VIH.

Por otro lado, se habían depositado ciertas esperanzas sobre una de las cuestiones que precisamente iban a centrar un eje fundamental en el debate: la búsqueda de nuevos financiamientos innovadores internacionales que permitieran conseguir más recursos, a través de otras vías alternativas de captación, para destinarlos a contribuir al logro de los objetivos establecidos para el año 2015, fecha en la que expira el compromiso de la Cumbre del Milenio. El propio Ban Ki Moon señalaba que con 100.000 millones de dólares en los próximos 5 años se podría llegar a conseguir esas metas.

 

Ese es precisamente otro de los descalabros florecidos durante esta Cumbre. No sólo no se ha conseguido consensuar el establecimiento de esa Tasa sobre las Transacciones Financieras que, de llevarla a la práctica y en función del gravamen que se estableciera, significaría una aportación complementaria a los Fondos de Desarrollo de entre 30.000 y 300.000 millones de euros al año, sino porque además se ha constatado el incumplimiento por parte de todos los países del mundo, a excepción de 5 (Dinamarca, Luxemburgo, Países Bajos, Suecia y Noruega) de destinar como mínimo el 0,7% de sus recursos propios a políticas relacionadas con la cooperación y la ayuda al desarrollo.

Los responsables de la Unión Europea en Cooperación al Desarrollo se comprometieron en mayo de 2005 a elevarlos hasta el 0,56% del PIB comunitario en el año 2010, con el objetivo de alcanzar la cifra del 0,7% en el 2015. Sin embargo ese financiamiento está actualmente a la altura del 0,26%.

El Gobierno Central destinó en 2009 el 0,47 % a Ayuda Oficial al Desarrollo. El compromiso que había anunciado era llegar al 0,7 % en el 2012 pero lo ha retrasado 3 años más, reduciendo para los próximos 2 años más de 800 millones de euros a tal concepto. Sin embargo y como contraposición se mantienen intactos los 18.000 millones de euros asignados de los Presupuestos Generales del Estado a gasto militar.

Pero dicho esto también es obligado señalar, bien alto y bien fuerte, que sí hay capacidad suficiente a nivel internacional, y en otros ámbitos (haciendo válida aquella máxima de pensar en lo global para actuar desde lo local), para hacer frente a esos retos de los que tanto hablamos. Sólo es cuestión de voluntad y compromiso, porque en definitiva poder es querer.

Asturias en su conjunto lo está demostrando. Lo está demostrando el Gobierno Asturiano, a través de la Consejería de Bienestar Social y la Agencia Asturiana de Cooperación, siendo uno de los pocos a nivel del estado español que destina más del 0,7 % de sus recursos propios a políticas de cooperación. Pero, a su vez, Asturias ha sido la primera Comunidad Autónoma en aprobar por Ley una subida de impuestos a las rentas altas y una modificación de los mismos en el marco de sus competencias, quebrando de esta manera determinadas prácticas de no incrementar la fiscalidad a quienes más tienen. Ello permitirá recaudar en torno a 55 millones de euros más para ponerlos al servicio de las políticas sociales y ayudar a quien más lo necesita para asegurar que ninguna de las personas con dificultades se queden al amparo de su suerte.

Esto mismo se puede apreciar en algunos concejos asturianos como ocurre con este de Avilés, o también en la misma sociedad civil. En estos días se puede apreciar como el conjunto del movimiento asociativo asturiano se está movilizando a favor de los más desfavorecidos. Hoy inauguramos este VII Foro, pero a la vez en Gijón se está celebrando el Primer Congreso sobre Economías alternativas y solidarias. Y en Oviedo se está presentando un audiovisual sobre las consecuencias que generan sobre los pueblos del Sur las manos destructoras del capitalismo.

Con todo ello es fácilmente comprobable que la sociedad asturiana también forma parte de esa última encuesta del Eurobarómetro donde se constata que 9 de cada 10 europeos está a favor de mantener o incrementar la ayuda al desarrollo.

Porque lo que algunos pretenden es utilizar la coyuntura actual para eliminar la ayuda hacia los países desfavorecidos esgrimiendo aquello de “primero para los de casa y después para los de fuera”. Y ese mensaje repudiable, tan peligroso para la Humanidad, hay que combatirlo demostrando que utilizando los mecanismos adecuados, poniendo en marcha otro sistema alternativo más justo y más social y llevando a cabo un buen reparto de las ganancias de los mercados, a la par que imponiendo una fiscalidad progresiva que haga pagar más a quien más tiene, todos podemos salir beneficiados. Los miles de asturianos y asturianas que en estos momentos, y por diferentes circunstancias, se encuentran atravesando una situación gravosa llena de dificultades, pero también aquellos otros ciudadanos y ciudadanas del mundo que no tienen ni tan siquiera lo más mínimo para poder seguir manteniendo unas mínimas condiciones de vida. Muchas gracias.

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