Recientemente se ha conocido la liquidación del Presupuesto del año 2010 del Ayuntamiento de Mieres. De los datos extraídos de la misma y de los informes de los servicios económicos municipales queda taxativamente evidenciada la “más que difícil situación” de las arcas municipales.
La realidad indiscutible de los números refleja, observando algunos parámetros, que desde el ejercicio del 2006 hasta 2010 inclusive, se ha gastado más que se ha ingresado; que el “resultado presupuestario” del año 2010 es de -2.083.773,49 € (en negativo) y el “remanente de tesorería” fundamentado por las cantidades pendientes de cobro, las pendientes de pago y los fondos líquidos arroja un resultado negativo de -5.970.277,87€ (también en negativo) lo cual, sumado al incumplimiento manifiesto del Plan de Saneamiento, como cita el área económica municipal, Plan aprobado por el PSOE y el PP hace casi un año, dejan a las Cuentas Municipales con un margen muy escaso para encontrar y aplicar medidas que corrijan esta situación.
Ante esta deriva económica caben pocas justificaciones creíbles, como nos quieren hacer ver los responsables del Gobierno Municipal del PSOE, ya que reiteradamente fueron desmintiendo las numerosas advertencias realizadas por IU sobre las consecuencias para el Ayuntamiento del despilfarro y la mala gestión.
Son varias las razones que ilustran esta crisis de la Economía del Ayuntamiento. Por una parte, la merma de ingresos y transferencias de las Administraciones, los impagos de los Fondos Mineros y otras Subvenciones pero, sobremanera, está basada en una gestión económica deficiente, sin una política fiscal equilibrada y progresiva. Se pasó del cocherazo (cobro retroactivo de las tasa de basura en cocheras) al catastrazo (aumento del 13% IBI) y del recorte de algunos impuestos, a congelar indiscriminadamente las Ordenanzas Fiscales de 2010 y 2011, por no citar el gasto sin control en varias áreas municipales como Cultura, con más del 80% por encima de lo presupuestado, o Festejos, con más del 25%, además de privatizaciones y otros despilfarros que han causado estupor y sonrojo a la ciudadanía.
También ha tenido que ver la no menos deficiente gestión política del mandato municipal que ahora termina; el pulso político ha sido débil, resignado e impropio de uno de los Ayuntamientos más importantes de Asturias, confirmado en la problemática de los Fondos Mineros; la actitud de “dejar hacer y dejar pasar” frente a la crisis, a pesar de ser algo conocido desde hace tres años; la inexistencia de una política de austeridad y de priorización de objetivos y, por último, no puede dejar de citarse la política de alianzas y la práctica de gobierno, en exclusiva con el PP, que ha sido causante de muchas de las tropelías realizadas y paradigma de la inestabilidad del curso político, que trasladó una imagen negativa de Mieres por los continuos escándalos vividos.
A estas alturas, las recientes declaraciones del Alcalde y del Concejal de Hacienda en los medios de comunicación, por recurrentes, no sorprenden a nadie, escondiéndose detrás de generalidades y distracciones para eludir responsabilidades, imputándolas en todo caso a una genérica “oposición” por su no apoyo a la subida de impuestos y otras ocurrencias, obviando que la exclusividad política de su relación con la derecha del PP, desavenencias incluidas, les llevó a rechazar permanentemente, y mucho menos a escuchar, las numerosas propuestas formuladas por IU. Ni las escuchó en el injusto cocherazo, ni en la “operación baldosas”, ni en los conciertos ruinosos, ni en los Planes E y A (estos últimos sin ejecutar la parte municipal), ni en los Fondos Mineros, ni tampoco en el incumplido Plan de Saneamiento (aprobado por el PSOE-PP), ni en un largo etcétera.
Sin duda alguna, en estas declaraciones públicas lo que más identifica el fracaso político es el reconocimiento de la necesidad de “tomar medidas”. A pesar del tiempo transcurrido, quizás haya que valorar positivamente que “rectificar es de sabios”. El problema es que el tiempo se ha agotado y el partido está acabado. Habrá que esperar a que haya equipo ganador par afrontar el duro reto de enderezar y equilibrar las Cuentas Municipales. Se necesitará rigor, tiento, austeridad y disciplina y un equipo que supere el nivel de juego visto hasta ahora.
En esta competición abierta, en IU nos estamos entrenando a tope para ser ese equipo revelación que conduzca el juego por distintos derroteros para generar expectativas y apoyos suficientes que contribuyan a superar la actual clasificación en la tabla.
Fdo. Luís M. Álvarez Payo
Coordinador de I.U de Mieres y Portavoz del Grupo M. de I.U-Los Verdes










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